Incorporar ingredientes ricos en hierro en desayunos y meriendas es fundamental para combatir el déficit de este mineral. Alimentos como cereales integrales, semillas de sésamo, frutos secos, espirulina y frutas ricas en vitamina C no solo aportan hierro, sino que también favorecen su absorción. Estas recetas combinan sabor y nutrición, ayudándote a mantener una dieta equilibrada y adecuada para tus necesidades.